LA PLUMA INQUIETA
Octubre es un mes históricamente asociado con el término de las cosechas y la liberación de figuras espectrales.
Abrimos este espacio para reunir a escritores amateurs que quieran desarrollar y compartir su obra. Ven y aprende cómo estructurar un mini cuento de terror.
¡Te esperamos!
Para muestra...
Cuento corto de Orx.
El Error
Tres veces golpearon a la puerta. No más, no menos. Afuera, el bosque estaba envuelto en un silencio que se adornaba de forma raquítica con el canto de uno que otro grillo silvestre.
Sin otras construcciones alrededor, era imposible que alguien se percatara de que algún demente había decidido presentarse ante mí con una intención oscura.
Dudé tres segundos antes de abrir. Sentí que no debía hacerlo, algo en mí me lo gritó en forma de un profundo escalofrío que recorrió mi columna hasta quedarse a la altura de mi corazón, que ya realizaba un bombeo incesante.
Fue algo así como la sensación que tienes al bajar de tu automóvil, justo antes de entrar a la iglesia en donde yacen los restos del hijo menor de tu hermana, desmembrados a causa de la inconsciencia de alguien que, despreocupadamente abandonó la máquina trituradora de maíz aún en funcionamiento sin cerciorarse que no hubiera nadie allí.
Cualquier persona en su sano juicio buscaría escapar a toda costa de ese sentimiento y premonición. Sin embargo, sintiendo la lengua amarga y reseca, vi como mis músculos se movían solos debido al exceso de sangre caliente y, sin pedirme permiso, quitaron la pesada viga que atrancaba la puerta por dentro, girando la perilla de hierro que chirrió agudamente.
Una gruesa y oxidada hacha débilmente reflejó ante mis ojos un haz de la luz ámbar de la fogata que observaba horrorizada la escena, En cuestión milisegundos, esa incipiente luz se convirtió en una ráfaga que fue directo a mi cráneo partiéndolo en dos.
Sangrando, sin mucha orientación y totalmente mareado, no pude hacer más que derrumbarme alcanzando a decir: ya estamos a mano, querida hermana.